domingo, 5 de diciembre de 2010

Gante Mágica


En enero de 2009 decidimos pegarnos un viajecito por todo Bélgica, capital Europea y un país sorprendente por la cantidad de historia que tiene y las ciudades tan bonitas que hay. El país se divide en dos regiones, la región francesa y la flamenca. De todas las ciudades que visitamos Gante fue la que se llevo la palma, una ciudad joven (el 60% de los que la habitan son universitarios) con mucha historia, y muy encantadora, es una ciudad para enamorados.

Después de un viaje en tren de cuarenta minutos desde Bruselas, nos plantamos de noche en la estación central de Gante, con una temperatura aproximada de 0ºC. Entre el frío, la humedad, y el cansancio acumulado durante todo el día en Bruselas, nos dirigimos directamente al hotel "de Flandre", un hotel precioso, muy bien decorado y con un gusto excelente. Mereció la pena pagar 100€ por noche más desayuno.

Hotel De Flandre.

Canales en Gante.

Gante de noche.

Poco después de acomodarnos fuimos a cenar a un sitio no muy lejos del hotel que era bastante caro y chic, el restaurante en cuestión se llama Parkhuis, un lujo para el paladar y riquísimos platos. Por cierto una botella de agua de 1L, 5€, mejor beber cerveza.

Restaurante Pakhuis.

A la mañana siguiente y trás un copioso desayuno, decidimos alquilar unas bicis para recorrernos toda la ciudad de Gante, fue una gran idea ya que visitamos cantidad de sitios y no pasamos tanto frío que si hubieramos estado paseando todo el día. El precio de la bici fueron 9€ por persona hasta las 18:00h, más que suficiente.

Grafitis.

¿Donde esta mi bici?


Empezamos nuestro trayecto visitando la catedral de St. Michael, luego mas tarde fuimos a la catedral de St. Nicolas y aqui vino la gran sorpresa del viaje. Conocimos a un señor de unos 70 años muy amable que se ofreció a hacer de guía hasta el medio día. Raimundo se llama y tenía un español excelente, así que fue una visita guiada por un local de habla española. Gante tiene mucha influencia española y hay mucha gente allí que habla nuestro idioma perfectamente, así que si no te manejas con el inglés no pasa nada.

Catedral de St. Michael.

Catedral de St. Nicolás.


Durante su compañía nos llevo a el ayuntamiento, nos dejaron entrar con él, también estuvimos en el hotel Marriot, por dentro, increíble, nos llevo a comer dulces típiocs, nos contó las historias de la ciudad y muchas batallitas. Si no le hubieramos encontrado no hubiese sido lo mismo. Se fue a las 2 ya que su mujer le estaba esperando para comer y le dimos unos euros para que se tomara algo a nuestra salud. Al día siguiente nos lo volvimos a encontrar guiando a otro grupo de españoles, se ve que lo hace a diario.

Interior del hotel Marriot.

Con Raimundo.

Al rato de marcharse hicimos un parón para comer algo (lo típico en Bélgica son los gofres y las frieten o "patatas fritas") y coger energías para pasar toda la tarde pedaleando por la ciudad y no perdernos nada, recorrimos los canales, subimos cuestas muy empinadas, visitamos monumentos, al acabar la tarde estabamos muertos, así que dejamos las bicis y fuimos dando un paseo hasta el hotel.









Esa noche fuimos a cenar a un italiano que tenía unos platos buenísimos y contundentes. Bastante comida por un precio muy razonable.

El útimo día antes de irnos a Brujas terminamos nuestros paseos por Gante llendo a el museo del diseño, que estaba lleno de muñecos playmobil, fuimos a el castillo de los condes y visitamos varios museos más, otra vez una paliza que mereció mucho la pena.

Castillo de Gravensteen.

Vistas desde el castillo de Gravensteen.





No me importaría nada vivir en Gante, hay buen ambiente, fiesta, juventud y en Octubre o Noviembre, según, esta el festival de música electrónica I Love Techno, en el que estuvimos y donde alucinamos. Una ciudad patrimonio de la humanidad y multicultural.

No hay comentarios:

Publicar un comentario