sábado, 9 de octubre de 2010

Almagro y sus corrales de comedia


Alla por Semana Santa de 2009 estuve de vacaciones en Almería, cuando decidimos subir de vuelta a Madrid, se nos ocurrió la idea de visitar algún pueblecito con encanto por la A-4.
Dimos con Almagro, un pequeño pueblo de unos 8.000 habitantes perteneciente a la provincia de Ciudad Real. El pueblo es famoso gracias a su corral de comedias a sus teatros y a las berenjenas, las más famosas de España.

Llegamos justo a la hora de comer, y nos encontramos de frente con una procesión típica de semana santa, pero sin santo ni santa, era una procesión militar muy bonita y curiosa.

Kogo en la procesión.

Seguimos paseando por el pueblo y llegamos a la plaza mayor, una plaza del siglo XVI que aún conserva su buen aspecto después del paso de los años. Estaba a rebosar de gente, todos comiendo en la calle, charlando con los amigos y conocidos y comiendo como no, las típicas berenjenas de Almagro, era semana santa y la gente estaba en la calle disfrutando del buen tiempo y de la plaza mayor dónde se recreaban escenas de hechos pasados, se hacían reuniones, concursos y demás.

Plaza mayor.

Kogo en la plaza mayor de Almagro.

Kogo en la iglesia de Almagro.

Una vez entrados en hambre, nos dirigimos a varios restaurantes para observar el menú, dónde podías encontrar platos típicos como el tiznao o el pisto manchego. Finalmente después de rechazar varios restaurantes dimos con "El Corregidor" el mejor restaurante del Almagro sin duda alguna. Estaba situado en un antiguo teatro con un encanto único, tenía multitud de salones y terrazas y estaba decorado al estilo manchego.

Kogo y la carta.

El corregidor.

Después de discutir sobre que comeríamos (debido a la gran variedad de platos) decidimos pedir de entrante un Foie de pato delicioso y de segundo yo pedí un solomillo de ternera con verduras y boletus que estaba exquisito y muy tierno.

Foie de Pato.

Solomillo de ternera con verduras y boletus.

Chuletitas de cordero.

Culminamos nuestra hazaña con un "cremoso de chocolate con helado de vainilla", ha sido uno de los mejores postres que he probado jamás, antes de pedirlo nos advirtieron que el postre iba a tardar unos 30 minutos en llegar a la mesa, pero solo con el nombre creo que merecía la pena la espera, y así fue, esperamos para saborear todo un lujo para el paladar.


Cremoso de chocolate con helado de vainilla
Después de la gran comilona que nos pegamos, seguimos visitando el pueblo y sus calles a rebosar de gente. Compramos productos típicos manchegos, entre ellos una caja de miguelitos de la roda, unos pasteles de hojaldre rellenos de una crema fina de chocolate, también una exquisitez.

Kogo por Almagro.

Fue una visita muy corta pero mereció mucho la pena, se que volveré y estaré más tiempo ya que lo suyo es disfrutar de una obra de teatro en los corrales de comedias, visitar todos los monumentos arquitectónicos y como no disfrutar de otra comilona en el corregidor.

1 comentario:

  1. recuerdo aquella comida como si hubiera sido ayer...estaba todo tan rico!!!
    Muchas gracias por recordar nuestras degustaciones =D Espero que algún intrépido lector nos comente cómo le parecieron a él estos sitios.
    Muuaaaa!!!

    moimoi

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